miércoles, 31 de agosto de 2011

Escudo de México


Fino, brillante e inestable. 

De esta manera decidimos representar el escudo nacional contemporáneo. Un escudo representa a su nación, por lo que creímos que este nuevo escudo, representa mejor a nuestra patria:
México, por más triste que sea, es una nación terriblemente inestable, desde sus más remotos orígenes hasta su palpable actualidad.
Es una nación hundida en la hipocresía y la corrupción que intenta ser disimulada con una fina capa de consumismo y el brillo de las joyas de la indiferencia.





Los elementos y sus significados son presentados a continuación:


1. Las salsas que corren por las laderas de los tenedores simbolizan la
sangre que se derramó para forjar nuestra "identidad". 

2. La base del escudo representa las retorcidas decisiones sobre las cuales
se ha guiado el rumbo de México.

3. Los tenedores baratos y corrientes están en el lugar del nopal sobre el
cual se posó el águila originalmente, pero ahora con una nación globalizada
y dependiente de la tecnología.

4. El cigarrillo simboliza que nos hemos dejado consumir por cosas banales
que no son más que dañinas para todos.

5. El pequeño nopal simboliza la escencia mexicana que se rehusa a ser
remplazada. 

6. El popote es el que tiene las escaleras caidas del progreso que estan muy
por debajo de la realidad actual. 

7. Hasta arriba un áquila que pretende alzar su vuelo, esta atada a sus
raíces y errores, por la anilla de una simple lata de aluminio, los cuales no
le daran soberanía ni libertad.


CianAzul y Naranja

La casa de Asterión


  Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios pero si la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en egipto hay una parecida). Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridicula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, anadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se posternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó en el mar. no en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
          El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espiritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duremo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos). Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocaremos en otro patio o bien decía yo que te gustaría la canalta oAhora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás como el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reimos buenamente los dos.
          No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, asterión. quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
          Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La cremonia dura pocos minutos. uno tras otro caen sin que yo me ensangrinte las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadaveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llgaría mi redentor. desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mo oído alcanza todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Como será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

          El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
          —¿Lo creerás, Ariadna? —dijo Teseo—. El minotauro apenas se defendió.

 


Jorge Luis Borges

La cadena


Desviándonos un poco a la parte más gruñona de este blog, volveremos un poco a hablar sobre la actitud, algo vago y difícil de cambiar una vez asentado dentro de nosotros, pero que, al definir nuestras acciones tiene la clave de por qué somos como somos. 

En particular, me vino a la mente algo curioso y es que, aunque es normal cometer errores, nos es aparentemente muy difícil reconocerlos. En vez de aceptar las cosas, justificamos con toda causa posible el por qué hicimos lo que hicimos, y si llegamos, de milagro, a aceptar que obramos de manera incorrecta, nos mantenemos a salvo de la culpa transmitiéndola a alguien o algo más. 

Y es que, cala estar equivocado. Caray, es casi como perder. El problema es que no reconociendo cuando la regamos, solo nos engañamos para no sentirnos mal con nosotros mismos. Es decir, el error ya lo cometimos, ya nos equivocamos, no queda más que la conciencia para ensuciar. 

Ahora, es cierto que así como cometer errores, es también muy humano (no solo eso, es instintivo) el no querer pagar por los errores propios (digo, exigir a todo mundo dar un par de pasos para tirar la basura en su lugar claramente es demasiado para nuestra extenuada sociedad). Pero me parece absurdo cuando no hay que pagar por nuestro error, e incluso ni siquiera se nos reprende. Que tan difícil puede ser decir (es más, solo pensar) “pues ni pedo, la cagué, no pasa nada”. Ah, pues el orgullo, y es que si cometemos errores dejamos de ser chingones, perdemos, y nos sentimos mal, no nos pasa nada, ni nos morimos, ni nos hace daño, pero a como cala, no? Y así llegamos a otro eslabón en la cadena que está roto: nuestra aversión por el auto sacrificio.


Rojo

Cactus


Fue en el Oxxo de la esquina de mi escuela. Ahí estaba. En uno de los estantes más altos. Junto con otros productos igualmente no tan conocidos. Yo tendría 7 años y muchos complejos menos. Me reí mucho, de pensar que algo así pudiera llamarse Cactus. Sí, esa fue la primera vez que lo vi. 


Como cualquier niño normal hubiera hecho, escogí comprar un Frutsi, y dejar que los misterios de ese tal Cactus permanecieran así. Y así permanecieron hasta un par de meses después. Al volver al mismo Oxxo con un amigo, yo escogí mi tradicional Frutsi pero él optó por la opción del Cactus, y me dijo: "Mi hermano compra esta cosa, está buena, ¿Quieres?".
Y desde ese momento, nada volvió a ser igual. Inmediatamente se convirtió en mi bebida favorita. Y por un tiempo solo bebía Cactus, de todos los sabores. Todos me gustaban. Todos eran fascinantes. Ya había esparcido que era la mejor bebida que existía, entre todos mis amigos. Ya todos lo tomaban. Mi vida era hermosa.




Pero una terrible tarde, un par de años después, al finalizar la escuela, me dirigí como de costumbre hacía el Oxxo a comprar mi Cactus favorito, el de uva, cuando me di cuenta que no había. De ningún sabor.  No hay problema, pensé. Mañana de seguro si habrá. Pero no hubo. Ni al día siguiente. Ni el mes siguiente. En ningún lado. Y como todas las mejores cosas de la infancia, simplemente se fue. Nunca hubo más Cactus.


Creí que nada nunca volvería a satisfacer mi paladar de la forma en que Cactus lo hacía. Probe de todo tipo de refrescos, menjurjes, pocimas y demás liquidos. Pero nada podía traer de vuelta ese glorioso sabor. Esa sensación de tomar agua, pero sin sabor a agua. Y no hablo de lo que son ahora esas mierdas de Levite y esas porquerías que solo queman la garganta. Era de verdad un sabor celestial. Un sabor que todos deberían de disfrutar antes de morir. Porque sino, no pueden decir que han vivido. Al menos no bien. 


Conforme pasó el tiempo, dejé de buscarlo. Ya no quería decepcionarme más. Ya no podía soportar la realidad, de que no hubiera Cactus. Y de esa manera empezó el terrible proceso de olvidar. Ya no pensaba en Cactus. De vez en cuando, alguna vez que probaba alguna de esas terribles aguas saborizadas, mí memoria traía de vuelta su recuerdo. Pero no me quedaba más que lamentarme. Nunca más volvería a sentir su sabor. Mi vida era horrible. 

11 años después de la tarde en que conocí Cactus, fuí a comprar leche, a una de las dos tiendas de la esquina. No sabía cual era mejor, por lo que me decidí por la más cercana. Al estar buscando entre los varios refrigeradores que tenían, supe que había elegido bien. Encontre lo inesperado. Varias botellas de Cactus de litro y medio. Quedé impresionado, extasiado, esperando poder volver a experimentar ese sensacional sabor que sólo Cactus puede dar. Pero sólo compre la leche. Al día siguiente volví y compre una gran botella de Cactus de durazno. Y cuando se terminó, uno de piña. Y ahora todo el refri esta repleto de botellas de cactus, grandes y pequeñas. De uva, manzana, piña y durazno.








Pero todavía hay un sabor que está ahí afuera que no he podido probar: mango. Y como ya consulte la página http://www.aguacactus.com.mx/ ya descubrí que proximamente nos ofreceran Cactus sabor Toronja y sabor limón. No puedo esperar. Y tienen una línea fitness y kids. Revisen el sitio ustedes mismos. 





Cactus fitness.


Ojalá que la proxima vez que visiten una tienda de abarrotes o una tienda de autoservicio busquen Cactus o pregunten por este elixir de los dioses. Pruébenlo. Verán porque les digo que es tan bueno. Aún no sé porque se fue mi vida. Tampoco sé cómo fue que regreso. No lo entiendo. Pero estoy seguro de que nunca más me volvera a faltar. 
Y mientras escribía esto, se termino mi vaso de Cactus, con su permiso, ire por otro al refri. ¿Quieren?   ;)
Naranja

Pintura Verde, te está buscando... ¡Participa!


¿Qué tal? ¿Qué les ha parecido hasta ahora? ¿Les gustaría formar parte del blog? Pintura Verde, les ofrece la oportunidad de formar parte de esta comunidad. Sólo tienes que mandar un artículo de prueba del tema de tu preferencia a contactopinturaverde@gmail.com con tu nombre completo, teléfono, correo electrónico y un color de sobrenombre, que no sea el color verde.

Los mejores artículos serán publicados y a sus autores se les dará la oportunidad de formar parte de Pintura Verde, ¡¡PARTICIPEN!!

Esclavos y Arquitectos


Antes yo era esclavo;
y ahora, arquitecto.
Así soy porque existo.
Existo por mí mismo
y existo para mí mismo.
Toda la realidad es mía;
yo hago que sea real,
la moldeo.
Yo no soy para el universo,
el universo es para mí.
Yo no estoy en el universo,
el universo está en mí.
Y él es todo lo que soy,
más todo lo que creo que no soy,
que también es parte de mí.
Él es como yo:
yo lo explico y él me explica.
Estoy donde quiero estar,
estoy donde merezco.
Lo que quiero es lo que merezco.
Si aún no estoy donde quiero estar,
me muevo.
Pero él viene conmigo.
Si aún no estoy donde quiero estar,
muevo el universo.
Pero yo voy con él.
Y si aún no estoy donde quiero estar...
imagino que me muevo,
siento que me muevo,
razono que me muevo,
creo que me muevo,
conozco que me muevo.
Ahora estoy donde necesito estar.
  Lo que quiero es lo que necesito.
Lo que quiero es lo que merezco.
Lo que necesito es lo que merezco.
 Pero no merecía necesitar.
No quería necesitar.
No necesitaba querer o merecer.
Porque quería moverme y lo hice,
pero jamás me moví.
No necesitaba moverme,
me necesitaba a mí.
No necesitaba moverlo,
se necesitaba a él mismo.
Yo no necesitaba necesitar.

Porque yo soy todo,
y soy lo único que tengo.
Sólo necesito existir;
y cuando existo, nada necesito.

Antes yo era arquitecto
pero hasta ahora lo sé.
                                                   

                                                                                                                                        =========== CIAN=============


Radical Face






"Pensé que era divertido". Con esa filosofía se formó. Con esa idea surgió el nombre. Con esa creencia llegó a ser lo que es hoy. Radical Face Versus Phalex Sledgehammer como su nombre oficial, es el acto musical de Ben Cooper; un cantautor de 24 años de Florida; que toca la guitarra, el acordeón, el banjo, el tambor y el piano. Participa además en otras 4 bandas (Electric President, Iron Orchestra, Mother's Basement y Unkle Stiltskin). 





Ben Cooper es el barbon, el otro es su hermano ¿apoco no son seductores?



Su primer obra fue Junkyard Chandelier, de 2003. Pero aún no ha sido publicada. Su primer trabajo que salió a la luz fue Ghost, en el 2007. A partir de entonces empezó a adquirir fama. su espléndia música, asi como la fabulosa voz, y los mismos temas, son la razón por la que en 2010 Nikon, escogió su canción Welcome Home para algo que quizás ya hayan visto...









Una canción fabulosa, realmente impresionante que es en realidad lo que le da fuerza al comercial. Personalmente, esta canción entra en mi top 5.








El año pasado pubicaron 6 canciones que se conocieron como Touch the Sky, que sigue con la misma linea de Ghost








Pero ¿Por qué hablar sobre como se ve la luna, si puedo voltear al cielo y admirarla? Así que mejor compruebenlo por ustedes mismos. Escúchenlo y diganme que opinan.  Ya hemos subido su obra a nuestra página, no olviden checar los demás archivos musicales que tenemos. 



Ghost:
http://www.mediafire.com/?0f5g4k24nswi0a1

Tocuh The Sky:
http://www.mediafire.com/?360nb82vbviilm0



Y si les gusta, pueden ver su página oficial http://radicalface.com/ y ahí podran ver que tienen ya anunciado su proximo material, anoten su correo y recibirán una confirmación para ser avisados cuando salga a la venta, el 4 de octubre. Pueden checar también otras curiosidades así como las otras bandas de las que Ben forma parte.


Y como no quiero que me ganen, acabando de sincronizar mi IPod con sus rolas, me voy a formar para comprar The Roots, espero verlos ahí. ;)



Naranja